En nuestra academia, el aprendizaje es una experiencia viva, creativa y adaptada a cada etapa del desarrollo infantil. Combinamos el arte con metodologías educativas innovadoras para que los niños y niñas no sólo aprendan inglés o refuercen sus materias escolares, sino que también lo hagan con alegría, autonomía y entusiasmo.
Durante los primeros años, trabajamos con el enfoque del método Montessori, que se basa en el respeto por el ritmo individual de cada peque, el aprendizaje a través de la exploración sensorial y la libertad guiada.
En nuestras clases, el inglés se convierte en un idioma vivo a través del juego, el arte y la manipulación de materiales diseñados para fomentar la curiosidad y la autonomía. Los peques aprenden a tomar sus propias decisiones, resolver retos por sí mismos y usar el idioma en contextos reales y divertidos, ganando confianza y motivación desde muy pequeños.
A partir de los 7 años, incorporamos principios de la neuroeducación, que nos permiten entender cómo aprende mejor el alumnado según su desarrollo cerebral, emocional y cognitivo.
Creemos firmemente que el error es una oportunidad para aprender, por eso lo acogemos con naturalidad y lo utilizamos como parte del proceso. Fomentamos un entorno seguro donde equivocarse no da miedo, sino que impulsa la curiosidad.
La gamificación está muy presente en nuestras clases: transformamos el aprendizaje en una experiencia lúdica, llena de retos, recompensas y dinámicas que estimulan la participación activa. Además, trabajamos con las emociones positivas como motor del aprendizaje, porque cuando te sientes bien, te atreves, participas, creas… y aprendes sin darse cuenta.